Dice que siempre es bueno tener nuevos comienzos, pero es o suele ser bastante difícil...
Por más que me gusta mi vida, quiero algo más, siento que me estanqué y lo peor es que no sé a dónde quiero ir... Creo que nunca lo he sabido pero por alguna razón siempre sabía que hacer. Los últimos años he dubitado en mí, mis decisiones, mis gustos, en todo.
Hoy después de vivir unos de los años más memorables de mi vida, hasta el momento, creo que es hora de hacer otra cosa, de volver a las andadas, de hacer cosas. En los últimos dos años he estado encerrada en la comodidad, y no me malinterpreten, ese descanso lo necesitaba para ir sanando poco a poco. Y estoy lista.
Tal vez por primera vez en mi vida, necesito plan o sentiré cuando será momento de aventarme al vacío.
Así que aquí vamos, vamos las dos de la mano, juntas siempre o las que seamos. Con calma y paciencia pero sin quitar el ojo del horizonte. A pesar del miedo, que por alguna razón mientras más vamos avanzando (con el tiempo) más nos paralizar, pero esa niña intrépida de 16 años, de 12, de 7 y todas las 26 vamos juntas, aprendiendo, aventándonos al vacío juntas.
Descubriremos qué nos depara las decisiones, los caminos y las tomadas de apuesta.
Es la primera vez en casi 26 años que no me siento sola, me siento acompañada y querida por mí, es difícil pensar que soy mi única compañía, pero es increíble sentirlo...
Comentarios
Publicar un comentario